
Y dar la vuelta... y girar...
Y confundir el cielo con el mar, las nubes con las olas... y no tener ya conciencia de lo que es arriba o abajo.
Sentir que vuelas, que te desvaneces, que vuelves a aparecer... Que no hay límites, que sólo se vive una vez, que nada importa más que el ya y el ahora...
Flotas y al mismo tiempo caes y caes. La gravedad ya no existe y a la vez es aplastante...
La cabeza te da vueltas... pero sólo existe lo que tienes delante, no hay más. Es el momento que toca, es lo que hay... y es tan grande que desborda.
Te estremeces y un escalofrío recorre tu espalda.
Cierras los ojos.
No hay nada como la realidad, amigos mios...